Yemas de Espárrago Blanco Extra

Nuestra invitación

Lo mejor del espárrago.

Son las yemas, la parte más tierna, delicada y apreciada del espárrago. Precisamente por eso se seleccionan una a una para ofrecer una conserva donde cada pieza mantiene toda su elegancia, textura y sabor.

Hay productos que hablan de una tierra. Estas yemas cuentan la historia de dos.

Hace más de cuarenta años, una familia navarra echó raíces en unas fincas rodeadas de pinares junto a las fértiles vegas del río Tiétar, donde el agua y el suelo crean unas condiciones extraordinarias para el cultivo del espárrago.

El buen espárrago nace y se hace. Con ellos también viajó la tradición esparraguera de Navarra.

Durante la campaña, los caballones permanecen cubiertos con plástico para proteger el cultivo y controlar su desarrollo. Cada madrugada, cuando apenas empieza a amanecer, se revisa uno a uno si la punta ha asomado. La recolección comienza alrededor de las seis de la mañana y termina al mediodía, antes de que el calor pueda afectar a su frescura. En la propia finca reciben inmediatamente un baño de agua fría para detener su evolución y conservar toda su firmeza.

Apenas 25 kilómetros separan el campo de la fábrica. Allí se lavan, se pelan cuidadosamente para eliminar cualquier fibra, se clasifican y se cuecen las mejores yemas antes del envasado.

Todo este proceso tiene un único objetivo: que cuando abras el tarro encuentres una textura extraordinariamente tierna, de sabor limpio e intenso, tan suave que se deshaga en la boca. La parte más delicada del espárrago.

4,29

Si quieres saber más...

Formato

Yemas de Espárrago Blanco Extra
Tarro de cristal 212 cc

Pequeñas joyas que cuidan de ti

Las yemas de espárrago blanco conservan todas las propiedades del espárrago: son una fuente natural de fibra, contienen muy pocas calorías y resultan ideales para quienes buscan una alimentación ligera sin renunciar al sabor. Su extraordinaria ternura las convierte en un pequeño bocado gourmet.

Ingredientes

Yemas de espárrago blanco, agua, sal y ácido cítrico. Sin conservantes añadidos.

¿Cómo disfrutarlas?

Su delicadeza merece preparaciones sencillas que respeten todo su sabor.

Disfrútalas como los espárragos enteros con un buen aceite de oliva virgen extra, unas escamas de sal y unas gotas de limón para apreciar toda su textura.

Sorprenden sobre una tosta con queso crema y salmón ahumado, acompañando unos huevos poché o como toque final de una ensalada de burrata y tomates de temporada.

También son un aperitivo elegante junto a jamón ibérico o una excelente guarnición para pescados blancos y mariscos. Su tamaño las convierte en el bocado perfecto para dar un toque gourmet a cualquier plato.

Elaborado por La Huerta de la Vera · Rosalejo (Cáceres)

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